Exposición

"GABINETE DE EMERGENCIA"

por Fernando V. Mourelo

Es un proyecto, que surge durante el confinamiento de marzo de 2020;en ese tiempo en que no era posible ir al taller, dibujaba sobre un rollo de papel continuo, el mismo que utilizan los pintores para proteger el suelo, con el mínimo de recursos, algunas barras de carbón compuesto, cordelería, tinta. .. cada uno de esos dibujos de grandes dimensiones que dibujaba sobre el suelo de mi casa se convirtieron en la huella de un ritual diario , donde volcaba las incertidumbres propias de vivir en ese estado de encierro ensimismado.

La penuria no era la escasez, la penuria era la ausencia, la perdida de lo habitual, de la seguridad que proporciona lo cotidiano, la fragilidad de lo normal que damos por supuesto. Al tiempo , conectado con todo tecnológicamente, emocionalmente, a un estado de animo general que fermentaba en la incertidumbre, la incredulidad, ,con todos, absortos ante el bombardeo tiránico de los datos. Esos trabajos fueron mi manual de resistencia ,estos dibujos confinados respondieron desde la desnudez de los recursos ,a la única pregunta que me hago como individuo, como artista, ¿cuál es la razón última de mi trabajo y cuales han de ser sus principios?

 

Este es el origen primero de .Gabinete de emergencia, responder coherentemente a esa indisoluble dualidad del individuo artista, y el ser contemporáneo: ser que contempla y expresa el mundo - a través de si mismo y de los otros- como huella o dramaturgia de la  existencia de las cosas y a la par como demostración teatral o plástica de que la vida se contiene en el metalenguaje de lo que no se deja ver, de lo que transita o de lo que se expone como un acto parasimpático de la biología íntima o social del tiempo que vivo.

A lo largo de mi carrera me he comprometido a mantener un diálogo con el presente que dibuja sus fronteras bajo la evidente despersonalización y la aparente sublimación de una espiritualidad tecnológica que convergen hoy en un territorio pictórico último: La ceguera de una rentabilidad a cualquier precio ha logrado sarcásticamente representar su papel en el cuento del cinemascope de nuestro mundo web; la riqueza no es bienestar sólo es el drama autista de la economía global.

La creación de mis artefactos artísticos: escenográficos o plásticos son un viaje de encuentro en el que un vaso es la huella de su contenido, el rostro sin faz es vida entera, veladura es memoria y si acaso, sólo la nostalgia del objeto-cuadro con su propia historia manual, siempre vital (dicha desde su ha sido) es una reliquia que se muestra y se convierte en el vehículo para que el espectador dialogue y opine de todo: de este no dejarse ver en que trabajo y pienso como artista y como individuo

en el taller, confirmo o niego, que la vida fluye sin pararse un segundo.

Hay algo en este proyecto que arranca atrás ,muy atrás y que tiene una gran capacidad de adherencia en los dos sentidos, es un trabajo que camina entre mis otros trabajos plásticos , los físicos, las mentales y se va impregnado de lo esencial de ellos, y por otro lado se resiste a la influencia de ser un trabajo de alto voltaje pictórico, renuncia a ser la opera-picturae, esa de tipo de obra inabarcable.

Este proyecto es una bandera blanca, una rendición, nada que contar nada, decidiendo aleatoriamente sobre que merece la pena dejar en la piel-memoria-lienzo y que no, decidiendo casi involuntariamente, guiado por la instantánea, casual, diversa, intima ,belleza de lo efímero.

La renuncia ha abierto de par en para la caja de conexiones, el cuadro de las luces. En los tiempos de la cultura del espectáculo ¿de qué sirve algo tan físico como la pintura? Aparte de artefacto cultural, casi arqueológico y paraíso del mercado del lujo ;en este tiempo de individuos ciegos , que no miramos (mirare), que solo vemos (videre).

La calle inmediata, instantánea ,fugaz e intranscendente. Las pantallas ,multipantallas, canales, el imperio absoluto de la retorica publicitaria y del diseño, las tiendas ,los lineales, los percheros infinitos de los centros comerciales, los millones de bolsas, la vida cegada ,saturada de imágenes ya no nos deja mirar, es tanto lo visible que ya ni vemos.

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Fernando Vazquez Mourelo_GabinetedeEmerg

Gabinete de emergencia ensaya en este clima de deslumbramiento de imágenes-TIC, en esta época de estilo high-tech Pompier, en este tiempo de camisetas-slogan , opto por cerrar los ojos y desnudar el oficio de pintar, procedo a enterrarlo, reducido a lienzo, imprimación y carbón vegetal, sin bastidor, una suerte de sudario, de paño de la Verónica, de sabana santa, de lienzo como el que cubrían la masa del pan los panaderos y panaderas de mi pueblo para la fermentación, esto es mi proyecto la

acción de pintar puesta a fermentar.

En este proyecto lo performativo y lo escenográfico, son la clave, la acción de pintar- crear-construir como el uno de los últimos actos directos, casi religioso, solo signo.

Puede parecer un acto de nostalgia romántica y es todo lo contrario ,es una liberación, en mi caso una absoluta liberación ,que devuelve mi trabajo como artista a sus orígenes, por que quizás intuyo, que la emergencia en que vivimos reclama la urgente necesidad de repensarnos.

SOBRE EL ARTISTA

La actividad de V. Mourelo se caracteriza por la dualidad en el trabajo: del mundo del teatro de autor y la escenografía al universo del creador de -como él los llama- sus artefactos artísticos. Ambos espacios se nutren, se complementan y se citan mutuamente explorando la variedad de lenguajes formales, su impacto y su mecánica.

En el ámbito de la creación plástica, el trabajo de V. Mourelo se estructura en series. Cada serie está formada por un grupo de piezas que nacen a partir de un pensamiento.

 

Ocurre que cada serie termina poseyendo sus propias claves formales dentro de un lenguaje plástico personal, mestizo y que de forma cíclica vuelve una y otra vez sobre sí mismo. Ocurre que el tema esencial en la obra de V. Mourelo es la propia pintura, sus

límites, sus posibilidades y su lugar en el mundo actua. 

 

El lenguaje de V. Mourelo se mimetiza con el sentimiento, nos remite a referencias conocidas, indaga sobre la relación entre superficie y contenido, se repite y se reinventa desde un collage, una imagen web, una foto de un periódico, un graffiti o incluso un catálogo de ofertas del supermercado. Se trata de un constante ejercicio de metapintura, reflexión y destreza técnica.

 

V. Mourelo vive en Madrid, es profesor de Artes Plásticas en el IES Conde de Orgaz dónde desarrolla su labor docente como profesor de Arte.