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El artista cordobés MANUEL GARCÍA CRUZ expone en NAVEL ART


EXPOSICIÓN HASTA EL 15 ENERO DE 2022


"Manuel, a veces, se presenta como alguien “de definiciones” al hablar de un proyecto. Intuyo que porque partir del significado que consta en la RAE es ordenar una idea desde el sentido dado, su etimología y uso para desplazarse hacia otros lugares. Ubicar el punto de partida en el sentido de un concepto, para una vez lo conocemos, movernos hasta sus orillas. Sin embargo, personalmente, me cuesta definir su práctica a modo de acepción o receta, las etiquetas pueden picar cuando nos rozan si uno además no transita el núcleo de una disciplina sino que serpentea el espacio límite entre distintas labores. De la pintura que bordea el campo de lo expandido a la fotografía que coquetea con lo documental; del trabajo tradicional y estático de la pintura sobre caballete en el estudio a la rotundidad clandestina de la acción e imposición de una pintada en el espacio urbano en ruinas; del textil utilitario encontrado e intervenido de forma calculada, al trazo a primera intención y casi zen sobre papel y su capacidad para recoger cualquier huella. Sólo quien sabe enseñar, sabe aprender para desempeñar tamaña tarea, pues es en el matiz dónde las cosas suceden, y es el caso que nos ocupa.

Son todo ese conjunto de haceres, los que aúnan un proceso artístico completo, complejo, genuino y en cierto sentido artesano en la confección de una suerte de ocupación. Un margen de acción posible desde el margen de las prácticas tradicionales, como una apostilla al margen de un todo.

Ocupar es habitar una vivienda, en segunda acepción, en primera es sencillamente entrar en un lugar e instalarse en él. Qué umbral hay que cruzar o cuál es el lugar previo desde el que se entra puede ser abierto a lectura, y esos espacios previos determinan que nunca son cerrados, sino puntos contenidos en una línea curva e infinita. Manuel se interroga por ellos. Por cómo construir una imagen desde los cimientos, dados o encontrados, mientras se habitan.

La flor se impone creciendo. La mala hierba no es mala, ni está fuera de sitio, otra realidad se ha impuesto a su espacio. Las flores de autopista crecen salvajes en los márgenes entre líneas y basura, entre alquitrán, grieta, pintura y piedra. Las adelfas de las medianas son venenosas, aun confinado su sitio para crecer como un entorno seguro y otorgar seguridad.

Las flores de Manuel García Cruz crecen al margen de una producción pictórica en la que camuflarse, ocupar, y acotar el espacio habitado es la poesía, registros y huellas que a primera intención configuran una imagen que respira, crece y se impone al vacío. El blanco del papel actúa como espacio en el que sembrar a modo de acción y reflexión, diversos métodos que van de la calle al estudio, del motivo vegetal como parte indisoluble de paisaje al inicio de toda una geometría del espacio plano. Contraponer como métrica, una suma en la que los opuestos, cual pulso, generan tensiones en los que sucede todo lo interesante. Como en la propia vida no todo es centro. Tanto en la creación cómo en la cultura, en los márgenes siempre suceden cosas, o pueden suceder las que realmente merece la pena descubrir."

Rafael Jiménez

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